Psiquiatría Legal y Forense. 4 cuestiones elementales

¿Qué es la psiquiatría forense?

La psiquiatría forense es una rama de la Psiquiatría que se orienta a esclarecer mediante métodos y técnicas la conducta y el estado psíquico de personas implicadas en hechos y acontecimientos que han derivado en un proceso judicial. El objetivo es contribuir a una correcta administración de la justicia, facilitando para ello informes de la máxima objetividad conforme a ciencia referente a las evaluaciones psiquiátricas que se realicen.

¿Cómo puede ayudar la psiquiatría forense a una persona?

La práctica clínica de la Psiquiatría tiene múltiples implicaciones legales. La actuación de un psiquiatra tiene relación directa sobre los derechos fundamentales de un paciente.

Por otro lado, en el Tribunal el papel del psiquiatra también tiene significativa importancia. En el área penal, se realiza la evaluación de casos donde la imputabilidad de un acusado se cuestiona, así como la valoración de las secuelas de las víctimas.
En el Derecho Civil, las evaluaciones se relacionan con la incapacitación legal, la capacidad de tomar de decisiones para consentir o rechazar un tratamiento y la capacitación para emitir poderes notariales o testamentos en plenitud de facultades mentales.

En el derecho laboral, el estudio pericial del psiquiatra está orientado a dilucidar el impacto funcional que puede tener el padecimiento de una determinada patología mental en el desarrollo y mantenimiento del trabajo.

¿Cuándo se utiliza la psiquiatría forense?

En el área penal, con el fin de valorar la imputabilidad ante sospecha de retraso mental, demencia o psicosis que son estados de enfermedad en los que las capacidades intelectivas y volitivas pueden verse alteradas en mayor o menor intensidad.

Cuando ha habido una agresión física o secuestros, se realiza un dictamen pericial sobre la existencia o ausencia de daño físico de la víctima o la existencia de un trastorno de estrés postraumático.

En el caso de adicción a las drogas, se realiza una evaluación del nivel de adicción y de dependencia al alcohol u otros estupefacientes, o han concurrido alguna circunstancia de intoxicación o abstinencia grave con consecuencias para el propio peritado o para terceras personas.

Cuando existe deterioro de la capacidad intelectual, o estados de manía en personas que padecen trastorno bipolar. Se determina la responsabilidad civil, la validez de contratos o indemnizaciones por accidentes de tráfico laborales.

¿En qué se diferencia un informe clínico de un estudio pericial?

Cuando la persona tiene una patología psiquiátrica acude a un profesional den salud mental (psiquiatra o psicólogo) con el objetivo de hacer un estudio clínico, un diagnóstico precoz y un tratamiento ajustado a su sintomatología. La alianza terapéutica entre el profesional y el paciente queda definida por la confianza depositada y el buen hacer del profesional respetando la máxima autonomía y preferencias del enfermo. Cuando acontece esto, el paciente puede solicitar un informe sobre sus dolencias, y este informe es llamado informe clínico, que por termino general debe tener el diagnóstico, el tratamiento propuesto, la firma y la fecha de emisión.

Por el contrario, LA PERICIA DE ESTADO MENTAL es confeccionado elaborado para dar respuesta a las preguntas reseñables de esta especialidad y que surgen en el seno de cuestiones del proceso judicial, es lo denominado el objeto de la pericia.
El contenido de un informe pericial debe aquellos criterios consensuado por la Comunidad Científica Internacional (CIE-10 y DSM-5) y debe ceñirse a la máxima objetividad y transparencia para poder ayudar al Sistema Judicial a tomar la decisión más justa posible.