Depresión Mayor. Depresión Recurrente. Depresión Resistente. Recaída Depresiva

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Acerca de la recaída de la depresión, la depresión recurrente y la resistencia a los abordajes terapéuticos específicos en el Trastorno Depresivo Mayor y la Melancolía. Conviene también leer la pestaña “Anelasticoendostenia” de este blog para una mayor comprensión de este tema.

En “psiquiatría-valencia”, el Dr. Augusto Zafra recuerda el manejo médico y psicológico de la depresion recurrente o la recaída depresión. El tratamiento de la depresión en los casos moderados y graves exige la evaluación por un facultativo especialista en psiquiatría que realice un análisis psicopatológico y recomiende, en casos específicos, la realización de pruebas complementarias que descarten estados médico que pueden influir en la persistencia de la depresión crónica, la depresión recurrente o la depresión resistente. En este sentido, la anemia,el hipotiroidismo, el déficit vitamínico, las hepatopatías, o los feocromocitomas entre otros, son patologías médicas que hay que descartar ante cuadros de persistencia de cualquier trastorno del ánimo.

En cuanto al abrodaje terapéutico, el Dr. Augusto Zafra apunta que, con independencia del rango de edad que tenga la persona que padece depresión o trastornos del ánimo, el tratamiento no puede basarse solamente en el mantenimiento de una terapia farmacologica pre-existente, sino que es necesario evaluar y re-evaluar en cada sesión la conveniencia de ajustar la dosificación, bien rebajando o bien aumentando, así como valorar complementar el efecto antidepresivo buscando las sinergias y las suplementaciones más limpias, con menores efectos secundarios y las más idóneas y adecuadas en cada caso. En este contexto, el factor farmacológico se hace necesario en la ayoría de los casos de las depresiones de intensidad moderada o grave, pero no es lo único que va a ayudar al paciente en su recuperación.

Según manifiesta el Dr. Augusto Zafra, la evidencia cintífica sugiere que es necesaria e indispensable una colaboración dinámica por parte del paciente, y en este sentido, el psiquiatra tiene un papel activo en la movilización de la persona que sufre esta terrible enfermedad. Por ello la reclación médico-paciente requiere una comunicación clara, fluida, veraz y transversal dentro de un marco definido por la confianza y los mejores intereses terapéuticos del paciente en el que debe fomentarse la toma de decisiones conjunta de las diferentes alternativas terapéuticas, valorar la inclusión de la psicoterapia más efectiva, plantear modificaciones saludables del estilo de vida y buscar los diferentes cambios o segundas opiniones cuando la situación así lo requiera.